Cuando un propietario deja de pagar las expensas, el problema no es solo suyo: el resto del consorcio termina cubriendo la diferencia o resignando servicios y mantenimiento. Por eso es importante actuar con un esquema claro y desde el inicio.
1. No dejar crecer la deuda
Una deuda de uno o dos meses es mucho más fácil de regularizar que una de un año. Conviene tener un criterio definido sobre cuándo y cómo se inicia el reclamo, para que todos los propietarios reciban el mismo tratamiento.
2. Contactar al propietario
Muchas veces un llamado o una nota de la administración alcanza para ordenar la situación o acordar un plan de pagos. Si se llega a un acuerdo, conviene documentarlo por escrito.
3. Intimar formalmente
Si el contacto informal no da resultado, el paso siguiente es una intimación fehaciente, por ejemplo, por carta documento, con el detalle de la deuda y un plazo para pagar.
4. Emitir el certificado de deuda
El administrador puede emitir un certificado de deuda de expensas. La ley le otorga a ese certificado el carácter de título ejecutivo, lo que permite iniciar un juicio más ágil que un proceso común.
5. Iniciar la ejecución de expensas
Si la deuda no se regulariza, el consorcio, representado por su administrador, puede iniciar la ejecución. Conocé cómo funciona en cómo se ejecutan las expensas.
Recomendaciones para la administración
- Mantener ordenadas las liquidaciones y los comprobantes de cada período.
- Tener a mano el reglamento de propiedad horizontal y las actas de asamblea.
- Informar a los propietarios sobre el estado de los reclamos.
- Definir con el consorcio una política de cobro clara y homogénea.
Si tenés deudores en tu consorcio, en nuestra página de cobro y ejecución de expensas te explicamos cómo trabajamos con administraciones.
La información de esta página es general y no reemplaza el análisis profesional de cada caso.